redaccion central/edlp — El
amor es uno de los de los ingredientes más importantes
para darle sabor a la vida. O si no que lo digan los
enamorados, que al estar en este estado se sienten como
en un cuento de hadas. Sin embargo, mantener viva la
magia y la pasión no es realmente sencillo. ¿Qué es lo
más importante a la hora de preservar la llama del amor?
Las dietas son famosas porque ayudan a reducir de
peso o a mantener una buena figura, pero su utilidad va
más allá del aspecto físico. Un régimen basado en la
sensualidad y el encanto también contribuye a alimentar
el corazón y el al alma para lograr la satisfacción
máxima.
Esta es la propuesta de la terapeuta y reconocida
autora Mabel Iam en su libro “La dieta del amor: recetas
para el amor irresistible y sensual” (Rayo/Harper
Collins Publishers). “La seducción, besos, abrazos,
caricias, hacer el amor, conocer al otro... todo esto
hace parte de un ritual” afirma la escritora argentina
en una entrevista concedida a EL DIARIO/LA
PRENSA.
Una vida llena de belleza, encanto y placer sexual,
son algunas de las ventajas que le traerá practicar este
regimen alimenticio de caracter afectivo. “Nos ayuda a
aprender a amarnos a nosotros mismos, a amar a otra
persona, a atraerla, a enamorarla” es por ello, que
viene bien practicarla, asegura Mabel.
Así como cuando los kilos de más van apareciendo
cuando se interrumpe una dieta, el encanto y la
atracción van desapareciendo cuando el amor no se
alimenta de manera adecuada. De este modo, cuando se
rompe con el regimen “la otra persona, o incluso uno
mismo, puede llegar a pensar que no lo quieren, que no
puede llegar a ser amado, o que no es seductor... todo
esto puede conllevar a que el amor se desvanezca”,
expresó Mabel.
Por ello, es importante aprender a manejar y a
potenciar los recursos disponibles a la hora de amar.
Desde la ternura y el humor, hasta el manejo de la
inteligencia erótica, se encuentran dentro de las
posibilidades. A continuación, Mabel Plantea el arte de
la seducción como una de las formas de expresión vitales
a la hora de enamorar y de cautivar.
A continuación presentamos las recetas y consejos
para seducir al más duro de los mortales. Esta nota esta
extraída del libro “La dieta del amor”. En el mismo,
encontrará todas las claves para encantar a los demás y
enamorar hasta las piedras.
La seducción es un impacto fatal a primera vista.
Cuando deseamos impresionar a alguien es importante
recordar el famoso dicho “la primera impresión es la que
cuenta”.
Por lo general, la primera impresión está ya formada
a los quince minutos de haber conocido a una persona. En
ese corto período de tiempo decidimos si nos agrada o
desagrada la persona que tenemos enfrente y si queremos
mantener o no algún tipo de relación con ella. Esta
primera impresión tiende a mantenerse a lo largo del
tiempo y suele resultar difícil cambiarla, debido a que
implica partir otra vez de cero. Es necesario reevaluar
toda la información que tenemos de esa persona, admitir
que nos hemos equivocado y llegar a nuevas conclusiones
que nos obligarían a cambiar nuestro comportamiento y
pensamiento acerca del otro. Por tanto, es importante
siempre proyectar lo mejor de nosotros mismos desde el
primer instante, y permanecer siempre abiertos a lo que
tienen por ofrecer los demás.
Los seres humanos tenemos múltiples facetas para
mostrar y podemos expresar tantas diferentes impresiones
personales como deseamos, con sus distintas gamas y
características. Es fundamental tener en cuenta cómo nos
comportamos, y cuál la característica o cualidad que
posemos y valoramos de nosotros mismos y deseamos
reflejar desde el primer momento de un encuentro.
Durante ese primer contacto todo lo que se dice y se
actúa con palabras y gestos es valorado, analizado e
interpretado por el otro. Nunca subestimes al otro y en
especial a las personas calladas e introvertidas, ellas
son las más sensibles a todos tus movimientos. Por lo
tanto, tienen más conciencia de lo que estás expresando.
Por ello, siempre en una primera vez lo mejor es:
Buscar una forma de comportarse y vestirse
donde uno se sienta cómodo y confortable para resultar
atractivo a la otra persona.
Usar correctamente el lenguaje corporal.
Prestar atención a cada detalle y estar
atento a nuestro comportamiento.
Ser un buen oyente.
Mirar con atención y en forma sugestiva al
otro.
No perder ninguna oportunidad del
encuentro, para que el otro sienta que estamos a gusto.
Por ejemplo: el hombre, levantarse y acomodar la silla,
cuando la mujer vuelva a la mesa, en caso de que ella se
haya retirado, por algún motivo.
No es necesario ser bella o buen mozo para ser
encantador. La belleza se irradia en mil maneras y se
expresa porque es un estado natural interior.
Por eso, es tan importante que nos sintamos siempre
cómodos y en armonía con nosotros mismos para
proyectarle esa misma imagen a los demás. Si piensas:
“no soy atractivo, no le gusto a nadie” es posible que
des una impresión de discordia, si esa concepción que
tienes de ti mismo te hace enfadar, es muy posible que
te sientas rechazado por los demás. Y si piensas “no soy
suficiente inteligente o mis comentarios no gustan a los
demás”, estarás esperando que los demás te ignoren y
dando una impresión de desconfianza y distanciamiento.
La clave del éxito en la seducción está relacionada
con aceptarse a uno mismo y transmitir una imagen
positiva a los demás.