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Autor: Mabel Iam
La metafísica de
lo erótico
El cuerpo es un templo, un lugar
sagrado, es el espacio donde el universo hace su
reverencia.
El sexo, cuando es sagrado, integra
la mente y el cuerpo, como una celebración a la vida
misma. Y refleja la manera que juegan las energías de
dos personas que se encuentran para amar.
Cuando
se descubre que el cuerpo es el templo del alma la
sexualidad se convierte en una gran puerta hacia
posibilidades para el gozar de un modo trascendental.
Quizás no sea un sendero para todos, pero sí es el
camino œnico para aquellos que desean alcanzarlo. Para
lograrlo existen ejercicios y técnicas que puede
realizar la pareja como complemento del acto sexual.
El poder de la verdad
El poder de la
palabra tiene mucha fuerza espiritual y concreta en una
relación, por eso es importante que la pareja realice el
siguiente ejercicio: Tomen asiento uno frente al otro y,
por turnos, hagan las preguntas que necesiten para
aclarar o evaluar con detenimiento cómo está funcionando
el vínculo erótico y afectivo para ambos. Cuando uno de
los amantes responde, traten de agradecer cada
respuesta, porque es una forma de abrirse y aceptar
mejor la entrega del otro.
Las preguntas pueden
ser:
- ¿Qué esperas de nuestra relación que hasta
ahora no hayamos alcanzado? - ¿Sientes que cuándo te
acaricio toco tu corazón? - ¿Percibes que todo lo
que hacemos ayuda a nuestra evolución? - El goce que
sentimos unidos es total, pero ¿todavía hay más para
entregar?
Procura que las respuestas sean
cortas, por ejemplo:
- "Todos los aspectos de mí
mismo en la relación han sido hasta ahora..." -
"Deseo establecer una relación más íntima..." -
"Busco sentirme más pleno y voy logrando contigo..."
Continœen repitiendo la misma pregunta hasta que
no haya nada más que decir sobre ese tema. Cuando
finalicen, traten de encontrar los puntos que comparten
y aquellos que resultaron más importantes, conmovedores
o sorprendentes. Si realizan este ejercicio con
frecuencia sentirán una comunión interna entre ambos.
Rituales amorosos
Los rituales sexuales
pueden tener efectos maravillosos en una pareja. Y la
experiencia de realizarlos como actos creativos y
verdaderos puede cambiar hondamente el sentido de hacer
el amor.
El ritual tiene la función de nutrirnos
pero no necesita adoptar un carácter formal. Por eso
deben ser simples y atractivos desde un punto de vista
estético y espiritual. Flexibles. Que todos los sentidos
se encuentren involucrados.
Las cosas se pueden
hacer son:
o Compartir una ducha con aromas
exóticos. o Masajes descubriendo las zonas más
eróticas. o Cantar juntos, bailar o componer mœsica.
o Meditar o rezar antes de iniciar otro tipo de
contacto. o Realizar una relajación mental y
corporal que permita abandonar lo mundano y tomar
conciencia de su legítima naturaleza. o Trabajar con
la energía a través del funcionamiento de los chakras.
o Realizar con la pareja ejercicios, a través, de
los sue–os.
Se debe cambiar el ritual cuando no
consigue el efecto deseado o aquel que la pareja busca.
La duración y la frecuencia de los rituales deben ser
determinado por ambos. Ya se trate de rituales
energéticos o eróticos, lo que se pretende es crear un
espacio en el que los amantes se unan mediante la
experiencia sagrada del sexo.
Un vínculo sexual
es un movimiento misterioso de energías que se combinan
en muchas dimensiones.
Acéptate a ti mismo y a tu
amante. Mueve tu sensibilidad con profundidad, con
lucidez, con amor, con comprensión y llegarás a penetrar
en el espíritu del sexo.
Fuente: www.enplenitud.com
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